Gamas medias y clases medias

Ahora que la clase media tiende a desaparecer debido a la situación actual de la economía, resulta que empiezan a salir móviles de gama media a un precio y con unas características muy interesantes, y es que fabricantes tanto de Android como de Windows Phone se están poniendo las pilas en este aspecto, sacando auténticos caramelitos a menos de doscientos euros. Esto me ha llevado a la siguiente reflexión: ¿será que los consumidores de tecnología hemos aprendido a comprar mejor, y ahora buscamos la mejor relación calidad precio?, ¿o serán las empresas que nos ponen el caramelo lo suficientemente cerca para que nos sea muy difícil no hacer un pequeño esfuerzo?. La verdad es que no tengo respuestas para estas preguntas, pero lo que si sé es que en esta nueva situación los móviles chinos van a triunfar, al fin y al cabo cada vez nos parecemos más a ellos, de hecho también somos ya una mano de obra abundante, barata y sumisa…

Anuncios

Debajo de nuestros pies

Soy padre de un niño de cuatro años y de una niña que está a punto de nacer, quizás sea esto lo que me hace pensar en el futuro más veces de lo que antes solía hacer. Cuando pienso en el futuro de mi hijo y de mi hija lo hago con optimismo, no quiero que el pesimismo de la  crisis se filtre también en mis pensamientos (aunque me da la sensación de que poco a poco lo están consiguiendo) y aunque como digo, intento ser optimista hay una cosa que me da mucho miedo, y esa cosa son los políticos que tenemos en este país. He oído decir que los pueblos tienen los políticos que se merecen. ¿Será esto así? ¿Nos merecemos tener estos políticos? Me pongo a pensar en como somos a nivel de calle y me doy cuenta de que no somos tan distintos de nuestros políticos. A la mayoría no nos importa que nuestra empresa nos pague en dinero negro las horas extras que hacemos, y que no deberíamos hacer, no solo porque en algunos casos son ilegales, sino que además es un sinsentido habiendo tanta gente en paro. A pocos nos importa que el fontanero no nos haga factura para así ahorrarnos el IVA e incluso le reímos la gracia a gente que defrauda a Hacienda sin pararnos a pensar que a quien realmente están defraudando es a la gente más necesitada e incluso a nosotros mismos. Por eso creo que es tan importante la gente que intenta cambiar las cosas a nivel de barrio, creo que es por ahí por donde debemos empezar a cambiar a nuestros políticos, si queremos cambiar el mundo hay que empezar por debajo de nuestros pies.

Consumo de información

Muchos de nosotros tenemos la necesidad de saber que pasa a nuestro alrededor, tenemos necesidad de recibir información, pero al igual que pasa cuando tenemos hambre, y caemos en la tentación de saciar ese hambre con comida basura, por ser fácil de conseguir, rápida y relativamente barata, creo que los medios de comunicación “oficiales”, nos ofrecen su versión de comida basura pero llevado al consumo de información. A veces pienso que el endurecimiento general de las condiciones de trabajo de la mayoría de nosotros, no es otra cosa, que una forma de tenernos extenuados, para que al final de la jornada, solo tengamos fuerzas para tragarnos toda la porquería que nos dan a través de sus canales “oficiales”, sin que tengamos fuerzas siquiera para plantearnos nada. A veces pienso también que debemos estar bastante dormidos como para no darnos cuenta de que llevamos encima un arma superpoderosa y no somos del todo conscientes, me refiero a Internet en nuestros móviles, si te paras a pensar, llevamos en nuestros bolsillos todo el conocimiento de la humanidad y sin embargo, usamos el móvil muchas veces para poner en alguna red social comentarios del tipo: “Hoy he estado en la peluquería y no me gusta como me han dejado el pelo”
Hace poco ha salido la noticia de que los dirigentes de Turquía han decidido prohibir Twitter y Facebook, esto nos puede dar una idea del poder que podemos llegar a tener si conseguimos utilizar las nuevas tecnologías para intentar cambiar nuestra sociedad. Evidentemente eso trae consigo el tener que hacer un esfuerzo por nuestra parte, tanto para encontrar fuentes de información alternativas, como para distinguir las informaciones fiables de las que no, porque como todos sabemos Internet está lleno de ruido, ruido que estoy seguro que alguien pone ahí para saturarnos de información superflua, y hacer que la búsqueda de información sea una tarea lenta y que necesite mucho esfuerzo por nuestra parte, pero creo que si empezamos a hacer ese esfuerzo, mucha gente empezaría a preocuparse bastante.

¿Estarán verdes esas uvas?

Soy bastante aficionado a la tecnología, leo bastantes blogs y oigo bastantes podcasts sobre este tema. Últimamente me está llamando mucho la atención un tema que se ha vuelto bastante recurrente en este tipo de foros, y es que muchas de estas personas dicen encontrarse un poco cansadas de estar cambiando cada poco tiempo de móvil o de ordenador. Muchos de ellos reconocen que tienen una especie de adicción a la tecnología, sobre todo con los móviles, y que cuando ven uno nuevo salir al mercado, sienten la necesidad de tenerlo. Todos sabemos que la tecnología tiene una “obsolescencia programada” a muy corto plazo (En  YouTube hay un documental  que todo el mundo debería ver http://www.youtube.com/watch?v=24CM4g8V6w8 ) con lo que en pocos meses un móvil nuevo puede parecer antiguo. Casi todos cuentan la misma evolución, antes de la crisis tenían trabajos bastante bien remunerados económicamente, pero ahora la economía familiar está más ajustada y ya no se pueden permitir ciertos lujos. También cuentan que antes disfrutaban más de conseguir la tecnología que de la tecnología en sí misma y ahora se consideran consumidores más reflexivos.
He  empezado a oír más comentarios de este tipo en otros ámbitos de consumo y esto me hace preguntarme si al final  no terminaremos por convertirnos en consumidores más responsables , haciendo que a los inventores de la crisis, a la larga, les vaya a salir el tiro por la culata, o simplemente lo que nos pasa es que somos como la zorra de la fábula “La zorra y las uvas” y ahora vemos las uvas demasiado verdes.
Lo sabremos cuando los inventores de la crisis se den por saciados y decidan terminar con ella. Si alguna vez lo hacen…